Nos enorgullece anunciar que se nos ha confiado la venta de la colección Mansour Ojjeh, un conjunto de automóviles que representan no solo la evolución de los coches de carretera McLaren, sino también la visión personal del hombre que ayudó a forjar la identidad moderna de la empresa.
Mansour Ojjeh fue una figura clave en el mundo del automovilismo, famoso por su papel visionario en la transformación de McLaren en uno de los equipos más emblemáticos y exitosos de la Fórmula 1. Su andadura en la Fórmula 1 comenzó en 1979, cuando TAG patrocinó al equipo Williams. Sin embargo, fue su decisión en 1984 de adquirir una participación en McLaren lo que realmente marcó su legado. TAG financió el desarrollo de los famosos motores turbo TAG-Porsche, que llevaron a McLaren a ganar dos Campeonatos de Constructores y tres Campeonatos de Pilotos, una asociación que marcó el comienzo de una de las alianzas más duraderas de este deporte.
Cuando McLaren Automotive comenzó a producir coches de carretera en serio, Mansour tomó una decisión crucial. Vendió su colección anterior y centró su atención en crear algo nuevo: la colección definitiva de coches de carretera McLaren.
Esa colección se creó en torno a un tema central, con el McLaren F1 como su «joya de la corona». Este F1 en particular es un ejemplar único, acabado en un color exclusivo llamado Yquem, en honor al apreciado y exclusivo vino de postre. También fue el último McLaren F1 que se fabricó.
Para reflejar la importancia de este vehículo, McLaren renombró posteriormente el color como «Mansour Orange», un tono personalizado utilizado exclusivamente en sus coches. Ningún otro cliente podía especificar este tono. Además, Mansour solicitó el número de chasis final para cada modelo, asegurándose de que sus coches incorporaran todas las actualizaciones técnicas realizadas durante el ciclo de producción.
El resultado es inigualable. Con la excepción del F1 (que solo tiene 1810 km) y el P1 GTR (utilizado ocasionalmente durante las jornadas de pista de McLaren), todos los coches permanecen sin usar, en las condiciones en que salieron de fábrica, y se mantienen bajo las instrucciones directas de la propia McLaren, un servicio que ningún otro coleccionista ha recibido jamás.
Esto es más que una colección. Es una visión hecha realidad. Un homenaje a un hombre cuyo legado ha marcado el pasado, el presente y el futuro de McLaren. A través de la innovación, el perfeccionismo y una inquebrantable pasión por la excelencia, Mansour Ojjeh construyó algo atemporal, al igual que la colección que lleva su nombre.

